Marilyn es el mayor icono del cine de todos los tiempos y aunque nunca fue considerada un modelo de elegancia, su estilo ha inspirado a más artistas en los últimos cincuenta años que ninguna otra mujer.
Norma Jean comenzó su carrera como modelo posando para calendarios de pin ups, por entonces aun conservaba su color de pelo natural (castaño) y la forma de su nariz, tras pasar por el quirófano y la peluquerÃa decidió cambiar también de nombre, a partir de ahà el mundo la conocerÃa como Marilyn Monroe.
Sus curvas generosas y su melena oxigenada pronto la convirtieron en un sex symbol, ella supo potencias su imagen de mito erótico a base de escotes generosos, ropa ajustada y carmÃn rojo.
Entre sus diseñadores favoritos destaca Emilio Pucci, la actriz era fan de los desenfadados estampados del italiano, aunque quien más trajes creó para ella fue el diseñador de la Fox William Travilla, encargado del vestuario de ocho de sus pelÃculas, entre ellas La tentación vive arriba para la que creó el archifamoso vestido blanco que quedarÃa para siempre asociado a la imagen de la actriz.
En los estrenos de sus pelÃculas lucÃa costosas estolas de visón y vestidos tan apretados que habÃa que coserlos puestos, como el que llevó en el cumpleñaos de Kennedy, que fue subastado hace unos años por Christie´s alcanzando la cifra récord de 1,3 millones de dólares. Pero lejos de su imagen frÃvola de estrella de cine, Marilyn era una mujer de gustos sencillos como lo demuestra su vestuario de diario en el que abundan los cardigans, chinos y vaqueros y en el que apenas hay joyas auténticas, porque aunque se hizo famosa cantándolo Marilyn no creÃa que los diamantes fueran los mejores amigos de una mujer.
Su talla era tan voluble como su estado de ánimo y fue oscilando a lo largo de su carrera entre la 34 y la 44, lo que no varió fue su número de pie, siempre diminuto, como se puede comprobar por las huellas del Teatro Chino de Los Ãngeles.
Puede que no fuera la mujer más elegante de su tiempo, ni siquera la mejor vestida de la meca de cine, pero cuando se tiene un cuerpo como el suyo y semejante magnetismo no se necesitan más adornos, como demostró posando vestida únicamente con un saco de patatas para acallar a un crÃtico que se atrevió a llamarla hortera.
Su estilo ha servido de inspiración a muchas grandes del mundo del espectáculo, desde Madonna a Scarlett Johansson, y su nombre se ha convertido en una marca registrada que sigue generando dinero, incluso cuatro décadas después de su muerte.