

Sarah Jessica Parker es conocida por su personaje más famoso: Carrie Bradshow y su afición a los manolos, sin embargo más allá de su obsesión por la moda y los vestidos de fiesta de Oscar de la Renta, la actriz tiene una poderosa arma de seducción que cuida con mimo: su melena.
Al igual que le ocurriera a Jennifer Aniston con su personaje de Rachel en Friends, los espectadores hemos podido ir viendo temporada tras temporada los cambios en la longitud y peinado de Sarah Jessica, desde la melena rizada y casual de los primeros capÃtulos al sofisticado estilo de sus última apariciones en pantalla.


Claro que antes de eso la actriz también tuvo un pesado menos glamuroso, su color natural castaño pasó a ser más rubio y se dejó llevar por los excesos de los ochenta, se cardó el pelo y se pasó tres pueblos con la laca, como muestran estas fotos de 1984 y 1987 respectivamente.


También tonteó con el rubio platino, color que no le sienta del todo mal porque afina sus prominentes rasgos y con el cobrizo que le queda mucho más natural. Liso o recogido, corto o largo la actriz siempre lleva un peinado impecable durante sus apariciones públicas y es que por algo Sarah Jessica es un icono de estilo, de la cabeza a los manolos.


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