

Ni la crisis que acecha la alta costura parisina puede acabar con la creatividad de John Galliano. El diseñador volvió a sorprender con una colección de Dior inspirada en los años 50 llena de glamour y sofisticación, pero con un punto transgresor.
La puesta en escena también fue un homenaje a estos años dorados de la casa francesa, reforzado por los muebles clásicos, los juegos de espejos y la pose de las modelos.


Entre las propuestas muchos elementos lenceros (ligas, corsés y sujetadores que se dejan ver sobre la ropa), faldas y chaquetas que marcan la silueta femenina, grandes sombreros y juegos de volúmenes en las faldas, aunque lo que más llamó la atención volvieron a ser los vestidos de noche, ideales para no pasar desapercibida sobre una alfombra roja.
Fotos Vogue.es


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