Fue una noche de pelÃcula, por primera vez en la historia pudimos ver una gala de los Goya amena, divertida y sin cortes publicitarios. Andreu Buenafuente fue el maestro de ceremonias de una fiesta por la que desfilaron lo más granado del panorama cinematográfico español.
Penélope Cruz fue sin duda la más espectacular de la noche, llegó con esa aureola mágica que sólo tienen las grandes estrellas de cine demostrando por qué Hollywood se ha enamorado de ella. Precioso el peinado, las joyas de Chopad y el Versace blanco, aunque como de costumbre le quedaba más prieto de lo que deberÃa, estarÃa bien que de vez en cuando se pusiera un vestido de su talla, pero pese a todo estaba guapÃsima.
Su amiga Goya Toledo no se prodiga demasiado como actriz, pero siempre está entre las más elegantes, anoche escogió un diseño negro de Elie Saab que le quedaba como un guante.
Leticia Dolera escogió un palabra de honor de Cortana que le sentaba muy bien: disimulaba su delgadez (para mi gusto excesiva) y le favorecÃa muchÃsimo el rojo, buena elección.
Manuela Velasco volvió a serle fiel a Dior una vez más, su vestido azul de raso era uno de los más bonitos, el pelo suelto y su simpatÃa pusieron el resto para que estuviera fantástica.
Mucho más seria y estirada vimos a Paz Vega. Llegó disfrazada de diva con un modelito de Hannibal Laguna y se comportó como tal. Me gusta como le queda el vestido y el peinado, pero ella me aburre mortalmente.
Blanco Romero debutaba como candidata a actriz revelación y decidió ponerse seria para el evento, ni escotazos, ni aberturas, ni tirantes, un Carolina Herrera en negro y blanco de lo más sobrio, tanto que resulta aburrido y le da un aire antiguo, como de otra época.
Por último y aunque ni estaban nominadas ni fueron las más fotografiadas, querrÃa destacar los looks de Natali Seseña, una de las más sexies de la noche gracias a este vestido corsé de Alma Aguilar e Irene Visedo, con un divertido diseño en morado y clutch de Louis Vuitton.