Ayer iba paseando por la calle y me pilló una nube gris que me dejó el pelo hecho una pena. Suerte que al ser verano, el pelo mojado es casi sinónimo de que has estado en la playa o en la piscina. En fin, que quien no se consuela es porque no quiere. La lluvia me recordó que he de hacerme con un paraguas para el otoño, porque el último que me quedaba pereció por culpa del viento durante un fin de semana en Londres.
La curiosidad me ha llevado a buscar en la red paraguas resistentes al viento y aunque ni yo me lo podÃa creer alguien ha hecho un diseño de lo más particular. El paraguas es como una capucha lateral… A falta de mejor descripción y su forma en punta hace que luche contra el viento en lugar de abrazarlo como hacen los paraguas redondos.
Solamente le veo dos inconvenientes, el primero es el precio, lo he visto aquà por 60 dólares. La verdad, no serÃa capaz de dejar el paraguas en la puerta de ninguna tienda o restaurante. EstarÃa sufriendo todo el rato que me alejara de él. El segundo inconveniente es su llamativa forma, que lo harÃa un blanco fácil para los amigos de lo ajeno en dÃas de lluvia.
En el vÃdeo que os pongo se puede comprobar su funcionamiento contra las inclemencias del tiempo y si alguien se decide y se hace con uno que nos cuente si le funciona tan bien como promete. Yo me quedaré con las ganas y optaré por algo más modesto. Por cierto, parece ser que de momento solamente está disponible en negro.


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