Coca Cola: ¿fuiste la primera en usar pantalones pitillo?

Mira que hemos rezado para que no volviesen. Pero, finalmente, lo han conseguido. Los años 80 han regresado para torturarnos. Las hombreras, los cardados imposibles, los estampados chillones, los pantalones pitillo

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Y es que la nostalgia está de moda, y eso provoca que algunas modas discutibles aparezcan de nuevo en los escaparates de las tiendas. Es lo que viene a advertir Coca Cola en su nueva campaña: que esto de ser unos nostálgicos tiene sus peligros, ya que corremos el riesgo de sacar nuestras viejas prendas del armario, prendas que nunca debimos ponernos…

Aunque también se puede interpretar desde una perspectiva más positiva. esto es: si tienes más de 30 años y todavía cabes en tus pantalones pitillo, es que estás hecha una chavala. o un chaval. ¡Enhorabuena!



El anuncio de David Lynch para Gucci

No es de extrema actualidad, tiene ya algunos meses, pero creemos que si alguien no lo ha visto aún tiene que tener la oportunidad de disfrutarlo. Lynch y Gucci son dos nombres propios que si los juntamos, por fuerza, tenían que producir algo bueno.

Además de haber estado rodado por un genio como David Lynch, este anuncio, Gucci by Gucci, tiene la peculiaridad de haber sido el primero que se graba para la celebérrima firma. Está protagonizado por las modelos Raquel Zimmerman, Natasha Poly y Freja Beha Erichsen y la música que escucháis de fondo es Heart of Glassde de Blondie.



Calzoncillos y ópera

Tal vez no es el título más afortunado que podíamos poner para presentar este magnífico vídeo, pero hemos considerado que merecía la pena atraer la atención sobre este spot, prácticamente un cortometraje (así nos lo han intentado vender) de Mariano Vivanco, realizado para mostrarnos parte de la colección de ropa interior de Dolce & Gabbana para este 2008.

El modelo David Gandy pasea su cuerpo serrano por las calles de Londres y Milán, mientras de fondo se escucha al genial Pavarotti. Desde luego es mucho más que un vulgar anuncio.

Lo hemos encontrado en Nazaret

¿Qué fue del chico Martini?

Pocos anuncios han conseguido la repercusión y el impacto mediático que logró el famoso chico Martini.

El spot de finales de los 90 fue una creación de la agencia publicitaria McCann Erickson, que quiso asociar la marca al lujo y se trasladó hasta la Riviera Italiana para recrear un mundo de glamour lleno de millonarios decadentes, hermosas starlets, mujeres fatales y aventuras amorosas, siempre protagonizadas por un apuesto gigolo moreno que mezclaba el estilo de James Bond con el descaro de Jean Paul Belmondo.

El chico Martini era reconocible por sus gafas de sol negras y por un gesto de seducción que se hizo tan famoso como la bebida: pasarse el pulgar por los labios. A día de hoy seguimos sin saber de qué color eran los ojos del irresistible galán, pero al menos hemos conseguido averiguar su nombre, parece que el tipo en cuestión era un actor estadounidense llamado Max Parrish, del que por desgracia apenas hay referencias en Internet.

Tras un par de años de éxitos, la campaña llegó a su fin y fue sustituida por otra que seguía la misma línea, pero esta vez en color y sin el tal Max. Ahora el chico Martini ha resucitado encarnado por George Clooney, aunque a diferencia del original Clooney nunca consigue seducir a la chica, él prefiere perder a su novia y hasta su barco con tal de seguir empinando el codo.

El último anuncio de la campaña esta dirigido por Robert Rodriguez y vuelve a recuperar la fotografía en blanco y negro y el estilo de sus antecesores, aquí os dejamos ambos para que podáis comparar quién de los dos chicos Martini es el mejor, el enigmático Parrish o el archifamoso Clooney, por cierto la chica rubia del primer anuncio es una jovencísima Charlize Theron, quien comenzó su carrera como modelo para después dar el salto al cine con más fortuna que su compañero de reparto.

Y no, no nos hemos olvidado, aquí está lo que todos estáis esperando ver: una foto del chico Martini sin las gafas de sol negras, para que quede claro que pese a los rumores, el muchacho no era bizco.